¿Recaudar fondos o vender?

Estamos llegando a un punto en el que ya que no sé que pensar. La semana pasada recibo una llamada de una ONG muy importante, era una campaña de recaudación de fondos. Hasta ahí todo bien. ¿Donde está el problema? Era un call center quien se ponía en contacto conmigo. A primera vista, esto tampoco es un problema, ¿por qué me indignó la situación? Vean el vídeo y lo entenderán.

¿objetivo? ¿subjetivo?

Por fin, después de mucho tiempo planteándome hacerlo, he dado el paso, ya tengo mi blog. Quiero que sea un escaparate de reflexiones. Una manera de demostrar que las cosas no son como son. Vemos la vida pasar a través de la televisión, periódicos, libros, la radio, y ahora a través del Social Media. ¿Como es la vida que pasea delante de nosotros? ¿Cómo es? ¿Es cierta? ¿Es un espejo? ¿Un reflejo? ¿Es una refracción a través de un cristal? Es todo muy complicado. Desde la psicología, cada uno de nosotros es capaz de cambiar el pasado y recordarlo diferente a como fue. Los traumas, las vivencias, las creencias, los sentimientos, los pensamientos, y el propio devenir de cada uno de nosotros nos hace recordar un acontecimiento de nuestra vida, de una manera u otra. Por eso, es importante, no quedarse con la primera impresión, indaguemos. Sólo con cuestionarse si es verdadero lo que tenemos delante, ya es un gran paso. Nos ayudará a la búsqueda de la verdad, de la objetividad. Sin rencor. Sin juzgar, ni prejuzgar. Sólo la descripción de lo que se presente. A partir de ahí, que sean nuestros sentimientos, pensamientos, valores, ética, y moral… Que sean ellos los que nos posicionen a un lado o al otro de los acontecimientos, pero después de intentar verlo desde cualquier óptica. La subjetividad es humana. Humana y necesaria. Sin ella, no habría grandes pensadores, no hubiera existido ninguna revolución, y aunque parezca contradictorio, no habría pensamiento colectivo, ni ideología. Sin la subjetividad, no existiría el arte, no recibiríamos amor, nunca hubiéramos probado esa sabrosa receta que nos ha hecho nuestra madre en innumerables ocasiones. Lo subjetivo parte de dentro, de cada uno de nosotros, pero más valor tendrá, en la medida que antes de dejarlo nacer, nos cuestionemos como es verdaderamente lo que tenemos delante.