un mártir por la casta, Pablo Iglesias, ilusos

La clase política española se ha propuesto destruir a Pablo Iglesias y a Podemos. Por la izquierda y por la derecha. Condenas, todo tipo de acusaciones, incluso de terrorismo. Los dos principales partidos políticos nacionales, acostumbrados a no hacer otra cosa que dar mítines, pegar carteles, tener periodistas que hablan por boca de ellos sobre sus programas electorales (que no ideología) y disfrutar del apoyo de los medios de comunicación (tanto por sus lineas editoriales, como por la manipulación de las noticias); creen que han diseñado una estrategia inteligente para borrar del mapa a Pablo Iglesias y a Podemos. Ilusos, lo que están haciendo es engrandecerlo cada día más. El día que Pablo Iglesias demanda a Aguirre y Eduardo Inda (EL Mundo), por acusarle de apoyar a ETA, consigue en unas horas, más de diecisiete mil euros a través de una campaña por Internet de crowdfunding. 
No estoy ni a favor, ni en contra de Pablo Iglesias, me mantengo a la expectativa. Pero hay tres cosas de todo esto que me están llamando la atención. Todas muy obvias… Primero, la falta de talante, formación, preparación, adaptación a las nuevas tecnologías, y visión de la llamada “Casta” en España. La segunda, comprobar como la clase política hace visible considerar que el poder es suyo, de su propiedad, y está dispuesta a todo por no permitir que nadie se lo arrebate. La tercera es que no darse cuenta del grave error en la estrategia de derribo a Pablo Iglesias, ¿no será mejor ignorarlo? Con la desafeccion entre el pueblo y los políticos que tenemos en España en este momento, es normal que alguien que llega con un mensaje distinto (valido o no), llame la atención. La Casta, más que ignorarlo, hace lo contrario… ¡Ilusos!
Hace un par de semanas, en un programa de una cadena de televisión, los periodistas políticos, acorralaban a Pablo Iglesias con sus interminables juicios. Un reality ideológico. Tremendo. Yo no había visto nada igual en mi vida. Iglesias, con la cara desencajada, se defendía. Podía con ellos. Seguramente se fueron todos ellos a casa satisfechos -incluido Pablo Iglesias-. Todos se despacharon a gusto, creo que él también. Yo vuelvo a repetir:
– Ilusos. Mejor ignorarlo. 
No se dieron cuenta que ese día hicieron de Pablo Iglesias un mártir político. “Un mártir por La Casta”.
Posiblemente, Pablo Iglesias sea el político español mejor formado en política y comunicación. Es Profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid. Licenciado en Derecho (promoción de 2001) y en Ciencias Políticas (con premio extraordinario, en 2004). Obtiene un primer doctorado en 2008. Máster en Humanidades por la Universidad Carlos III (2010). Master of Arts in Communication (2011) por el European Graduate School (Suiza), donde realizó cursos de filosofía de los medios de comunicación y estudió teoría política, cine y psicoanálisis. En fin, un señor formado para saber que, como, cuando, y donde decir; y a quien, con quien, y de quien decirlo. 
Es el político líder en redes sociales, casi 190.000 seguidores en Facebook, Bloguero, y en Twitter, todo un símbolo con casi 500.000 seguidores. Hay que tener en cuenta que en el mes de mayo, durante las elecciones europeas, sus seguidores en Twitter era 350.000. En dos meses 150.000 seguidores más, ¿los habrá conseguido gracias a las campañas en la que La Casta cree que lo está destruyendo? El canal de Podemos en Youtube, tiene vídeos que superan las 260.000 visualizaciones. Los números de Pablo Iglesias y Podemos en Redes Sociales, son un éxito rotundo. 
¿Hace falta que dé más cifras? Creo que no. Los registros de Pablo Iglesias son otros, crowdfunding, redes sociales, estrategia de cominucación off y online. Es muy hábil y maneja bien todos sus canales. 
¿Estamos ante la creación de un monstruo como hizo el doctor Frankenstein? No es justo que haga el símil entre un monstruo y Pablo Iglesias, de ninguna manera. Eso sí, como metáfora puede ser válido. Ahí lo dejo… 
Anuncios

industria discográfica y #nuevastecnologías

Si hay un negocio que parece no consolidar su adaptación a las nuevas tecnologías, ese es el mercado discográfico. Hace ya 32 años, el Grupo ABBA lanza su disco “The Visitors”. Fue en 1.982 y ademas de vinilo, fue editado en formato CD. En su momento, cuando llegó a nuestras vidas, el CD prometia ser la gran apuesta tecnológica, pero con el paso de los años ha quedado en poco más que nada (un standard). La informatica, los nuevos formatos digitales, los programas para compartir archivos desde hace unos años, y actualmente las nubes, siguen provocando el pánico de las casas de discos, obsesionadas mas por la propiedad intelectual que por la innovación en el marketing. Actualmente los heavy user musicales se pasan al vinilo considerando que es el mejor soporte musical hasta el momento. Esta poca vision de las casas de discos y su actitud de vivir de espaldas a las tendencias en tecnología, los nuevos hábitos de los consumidores  e internet, les lleva incluso a bloquear vídeos de actuaciones grabadas por usuarios anónimos y subidas en portales como youtube, vimeo o cualquier otro site en el que cada uno de nosotros puede colgar una actuación a la que haya asistido como público. ¡Noooooooooooo! ¡Error! No hay que negarse a la difusión. Una pena cerrarse a la clave del Marketing 2.0 (cualquier usuario puede difundir contenido, y de ello, se puede beneficiar cualquier marca). Basta con vigilar simplemente, censurar es un ataque de sobervia y de no visión que levanta un muro hacia el mercado. No se dan cuenta que muchos seguidores de un artista siguen absolutamente todo lo que hay en la red, o tambien hay otros tantos se pueden hacer fan solo por ver un video. Lo que en marketing llamamos fidelizar o reclutar clientes. El mercado discográfico vive en un victimismo continuo que no les esta dejando ver mas alla, y hay tres cosas que sería bueno que tuvieran en cuenta, primero, adaptarse a las new tech con nuevos formatos en la calle, en puntos de venta tanto off como online; segundo, aprovechar el viral mrketing que ofrece la social media (esto es una oportunidad y no una amenaza); y tercero, tener en cuenta que el gran escenario en la actualidad se llama internet, una plataforma universal en la que no sólo se genera contenido directamente, sino indirectamente.