PETRÓLEO EN CANARIAS

Todo lo que hay alrededor de las extracciones es un cúmulo de contradicciones. Por un lado tenemos un gobierno regional al que tenemos que preguntarle, ¿que apuesta ha hecho el gobierno canario por las renovables? Que el gobierno central no lo haga no es ninguna novedad. Pero, ¿y el canario?
Al mismo tiempo, Canarias es la Comunidad Autónoma que encabeza en España el crecimiento de la venta de coches en el 2.013 y en el primer semestre del 2.014. Casi nada. Un 14% creció en el 2.013 y en el 2.014 vamos por encima del +30 % por encima al primer semestre del 2.013 (que ya era por encima del 2.012). 
Nos abanderamos todos del turismo como principal fuente de riqueza en Canarias… Pero, ¿riqueza para quien? Mientras que Canarias tiene unas cifras récord de entrada de turistas, en el sector turístico no se genera puestos de trabajo, Canarias sigue encabezando las cifras de parados de España. Las empresas hoteleras, siguen trabajando con el mismo personal que sobrevivió a los ERE’s del comienzo de la crisis en Europa, cuando la entrada de foráneos a las islas descendía notablemente. Estudios en el sector hablan de un personal que trabaja por encima de un 30% más de su jornada laboral oficial, cobrando menos de lo que cobraba hace cinco años. 
Esta esquizofrenia colectiva y multicefálea en Canarias, hace que no sepamos como encarar todo esto. Cada cual tira para un lado sin saber qué postura realmente está tomando o debería tomar. Una cosa es “estoy contra las prospecciones” y otra es actuar en consecuencia. ¿Cuántos están participando en la movilización ciudadana? Y de los que lo hacen, ¿cómo se acercan a las concentraciones? ¿En transporte público? ¿En bicicleta? ¿A pie?
Hechos estos comentarios, después de hacerme tantas cuestiones, no creo que sea necesario decir más. El problema no es el vertido de petróleo en nuestras aguas, bueno sí, por supuesto que es un gran problema, nos va a perjudicar una barbaridad. Pero no me refiero a eso como problema. Un problema enorme es que un vertido, además del desastre ecológico, va a resentir la entrada de turistas, que busca en nuestra tierra, principalmente playas limpias. Y eso es un problema muy grande, pero no considero todavía que sea lo peor. 
Lo más grave. Lo más triste. Lo más terrible es que el vertido ya lo tenemos encima, un vertido en un escenario (el archipiélago canario) en el que ninguno de los actores que interviene sabe que valores tiene, cuales son sus verdaderos intereses y como canalizarlos, gestionarlos en un plan de acción serio, coherente y sensato. No se puede tener una postura al respecto si no hacemos una valoración de como nos estamos comportando, a quienes hablamos de beneficiar, ¿donde está el beneficio? Y como debemos actuar ante ello. 

Ébola, una enfermedad que sólo duele en el primer mundo

Una tragedia nacional, el ébola llega a España, y es la única manera de que la enfermedad se haga visible. Pobre chica contagiada, una auxiliar de enfermería de la sanidad pública de la Comunidad de Madrid, una mujer que a partir de hoy, pierde el anonimato y se convierte en la enferma nacional. Conocemos ya su nombre, todo lo que ha hecho en los ámbitos personal y profesional en los últimos quince días. Se sabe que se ha depilado, que se ha ido de vacaciones a Lugo, que tiene (tenía, porque se ha sacrificado esta tarde) un perro llamado Excalibur, y que vive en pareja con un hombre. Pobre mujer, se convierte en la estrella mediática del momento, tanto en las redes, como en los medios tradicionales. Medios de comunicación de toda clase y de todas las líneas editoriales, se hacen eco de la noticia en primera plana.

Según el doctor Germán Ramírez, de Medicina Interna del Hospital de La Paz, un descuido de la auxiliar de enfermería, en el protocolo de actuación, por tocarse la cara mientras se quitaba el traje especial que tenía que llevar para atender a los enfermos, sin lavarse las manos, puede ser la causa del contagio. El consejero de sanidad de la comunidad de Madrid, Javier Rodríguez dice que la enfermera contagiada “pudo haber mentido” sobre su fiebre…
 Vamos, caso resuelto:
 – La culpa de todo la tiene la pobre auxiliar de enfermería, ahora enferma de Ébola.

Así no hay que depurar ninguna responsabilidad. En cualquier caso, el problema no es este, lo triste de todo esto es que no nos hemos preocupado, y no nos seguimos preocupando por los más de 3.000 muertos que ya se ha cobrado el virus del Ébola en África, extendido en este momento sin control por Liberia (donde sólo este fin de semana han muerto 125 personas), Sierra Leona, Nigeria, Guinea y Senegal. Ahora es distinto, el virus lo tenemos en casa, y claro, no vamos a comparar. ¡Bastaría más! Que pena, que pena y que triste los valores del primer mundo